Fortalecimiento del control de armas con perspectiva de género en Panamá: Perspectivas regionales de GENSAC
En México y Centroamérica, el control de armas pequeñas con perspectiva de género cobra cada vez mayor importancia, sobre todo ante las alarmantes tasas de violencia armada y feminicidio en la región. GENSAC y sus miembros lideran esta iniciativa, fortaleciendo las habilidades y el conocimiento tanto de la sociedad civil como de los funcionarios de seguridad, con un objetivo claro: salvar vidas y prevenir la violencia.
En apoyo de esto, en octubre de 2025, miembros de GENSAC provenientes de México y Centroamérica se reunieron en la Ciudad de Panamá, Panamá para participar en un seminario de dos días titulado “Promoviendo la Paz y la Equidad de Género: Aporte regional a la implementación de instrumentos internacionales en materia de control de armas y prevención de la violencia armada y del tráfico de armas.”

El evento, organizado por la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, en coordinación con GENSAC, y con el apoyo de la Dirección Institucional de Asuntos de Seguridad Pública (DIASP) de Panamá, reunió a más de 30 representantes de instituciones gubernamentales, fuerzas de seguridad y sociedad civil con el objetivo de fortalecer la colaboración y profundizar el conocimiento sobre los marcos internacionales relacionados con el control de armas y la prevención de la violencia armada basada en género.
El seminario subrayó la creciente importancia del control de armas pequeñas con enfoque de género en la región y demostró el valor de fortalecer capacidades en tiempo real entre países y sectores. Las y los participantes salieron con redes fortalecidas, herramientas prácticas y un renovado sentido de propósito colectivo para avanzar en la paz y la igualdad de género mediante enfoques más coherentes y basados en evidencia en materia de control de armas.

Fortaleciendo capacidades institucionales y colaboración regional
El seminario ofreció una plataforma única para fortalecer las capacidades técnicas e institucionales de las autoridades panameñas responsables del control de armas, incluyendo el Ministerio de Seguridad, la Policía Nacional, la Autoridad Nacional de Aduanas, el Servicio Nacional de Migración y el Ministerio Público.
Las discusiones se centraron en el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) y sus obligaciones jurídicas, en particular, el requisito de considerar los riesgos de violencia basada en género al autorizar transferencias de armas. Las sesiones también abordaron instrumentos internacionales complementarios, como la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados (CIFTA), el Programa de Acción de las Naciones Unidas sobre Armas Pequeñas y Ligeras (UN-PoA) y el Marco Global para la Gestión de las Municiones Convencionales durante Todo su Ciclo de Vida (GFA), destacando cómo la implementación conjunta puede mejorar la coherencia y reducir la duplicación de esfuerzos entre instituciones.
Integrando la perspectiva de género en el control de armas
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y México analizaron cómo la violencia armada afecta de manera diferenciada a mujeres, hombres y comunidades diversas, y cómo estas observaciones pueden informar las estrategias nacionales y regionales.
María del Sol Hidalgo, de Fundación Arias, destacó los efectos desproporcionados de la violencia armada sobre mujeres y niñas, mientras que Magda Coss, de Inspirando Mujeres–México, enfatizó la importancia de analizar la violencia desde un enfoque interseccional de género para visibilizar las dinámicas de poder y las normas sociales que perpetúan la desigualdad.

Participants also examined national good practices, such as Costa Rica’s legislation linking domestic violence and firearms control, which mandates the cLas y los participantes también conocieron buenas prácticas nacionales, como la legislación de Costa Rica que vincula la violencia doméstica con el control de armas de fuego, la cual ordena el decomiso de armas en hogares donde se registren casos de violencia doméstica y destina un porcentaje de los impuestos sobre la importación de armas al apoyo de sobrevivientes de femicidio.onfiscation of weapons in households where domestic violence is reported and allocates a portion of arms import taxes to support survivors of femicide.
Experiencias regionales y lecciones aprendidas
Representantes de distintos países compartieron experiencias concretas sobre la implementación de compromisos internacionales.
- Guatemala destacó el trabajo de su Comisión Nacional para la Prevención de la Violencia Armada como un modelo de coordinación.
- México presentó su sistema centralizado de comercialización de armas, que garantiza la trazabilidad y la transparencia en las transferencias.
- Honduras compiló buenas prácticas regionales —desde mecanismos de marcaje y rastreo hasta fondos de apoyo a sobrevivientes y campañas comunitarias de sensibilización— que pueden inspirar su réplica en toda América Latina.
La DIASP y la Secretaría de Política Criminológica de Panamá aportaron una perspectiva nacional, presentando estadísticas que subrayan la gravedad de la violencia relacionada con armas de fuego: hasta la fecha en 2025, el 89,5% de los homicidios en Panamá han sido cometidos con un arma de fuego, siendo los hombres jóvenes de 15 a 34 años los más afectados. Las autoridades reafirmaron la urgencia de fortalecer los sistemas de control, el intercambio de información y la cooperación intersectorial para prevenir la desviación y el uso indebido. También destacaron que cualquier estrategia para combatir la violencia armada debe lograr un equilibrio cuidadoso entre las medidas preventivas y las acciones de aplicación de la ley.

Las y los miembros de GENSAC también tuvieron la oportunidad de presenciar una demostración del proceso de destrucción de armas y municiones, observando los mecanismos utilizados por las autoridades panameñas para garantizar la inutilización permanente de las armas incautadas. Las trituradoras de armas de fuego se utilizan para destrozar las armas pequeñas, dejándolas inutilizables, mientras que el calor se utiliza para fundir la munición y los explosivos. Además, conocieron los programas de amnistía de armas de fuego de Panamá, que incentivan a las comunidades a entregar voluntariamente sus armas, una medida preventiva clave que complementa los esfuerzos más amplios de reducción de la violencia.

Compromiso con la acción continua
Al cierre del seminario, las y los participantes reafirmaron su compromiso de mantener la colaboración interinstitucional, integrar enfoques sensibles al género en su labor y avanzar en la implementación de instrumentos internacionales como el TCA y la CIFTA.
Las autoridades destacaron el valor de integrar diferentes instituciones y sectores como una forma de “hablar el mismo idioma” a nivel regional, reforzando la coherencia y el aprendizaje mutuo en los esfuerzos por prevenir la violencia armada.
Para GENSAC, el seminario en Panamá representó un paso más hacia su misión de empoderar a la sociedad civil y a los actores gubernamentales para trabajar conjuntamente en el control de armas con enfoque de género, fortaleciendo tanto los conocimientos técnicos como la acción colectiva para una región más segura e igualitaria.


